01
Jun

Cambios de color de pelo antes de la boda.

Todas las novias desean verse radiantes en su gran día e investigan acerca de qué tratamientos previos hacerse antes de la boda, evidentemente, una piel cuidada, libre de impurezas, con un extra de hidratación es ideal para que el maquillaje permanezca y luzca perfecto todo el día.

También es cierto que un pelo cuidado, cortando las puntas cada tres meses, realizándose tratamientos de hidratación y cuidándolo con buenos productos, va a hacer que el peinado luzca brillante, con movimiento y aguantará mucho más. Pero, y aquí viene el pero, y la cuestión del tema, jeje. Un cambio radical en color de cabello, o unos tratamientos faciales agresivos como un tratamiento despigmentante, no son la mejor opción antes de casarte.

Porque las novias me cuentan que le gustaría verse con mechas o con el color de pelo más claro, maticemos: si es un cabello castaño y busca unos reflejos dorados para suavizar rasgos y ver el peinado más bonito, vale, pero si es morena teñida y quiere ponerse rubia o unas mechas rubias, no se lo recomiendo en absoluto, ya que primero, para hacer ese cambio tan radical, son muchos meses pasando por la peluquería para ir poco a poco cambiando el color, segundo el pelo se dañará mucho más y tercero y más importante NO SERÁS TÚ, serás otra persona trasformada por el mero hecho de pensar que estarás mejor.

Soy más partidaria de tu color nautral de cabello, que de un color que aunque no te quede mal, no eres tu, y cuando pasen los años y veas las fotos dirás, pero y ésta chica, ¿¿Quién se casó con mi marido??, jeje.

Lo mismo pasa con la cara, si te haces un tratamiento de láser o un tratamiento despigmentante, éstos tratamientos son muy agresivos y a veces el efecto rebote es peor. Ya que puedes llegar a la boda con la piel completamente deshidratada, con algunos granos de más por la manipulación interna que has tenido, y con alguna mancha de más. 

Este tipo de tratamientos hay que hacerlo sólo en invierno y con mucha antelación antes de la boda.

Preferible llevar esas manchitas que se camuflan con el maquillaje, que una piel manipulada y agredida por tratamientos que no solemos utilizar a diario.