18
Mar

Pies perfectos: trucos caseros para su cuidado

Los pies son una de las partes de nuestro cuerpo que más olvidamos. La naturaleza los hizo fuertes y resistentes, sin embargo los pies se resienten y es necesario un buen cuidado para evitar los tan molestos callos, talones agrietados y ampollas.

Si nos preocupamos de nuestro pelo, de las manos y de fortalecer y mantener las uñas bonitas, ¿por qué no hacemos lo mismo con los pies?

Para lucir unos pies perfectos es necesario seguir algunas rutinas diarias, o al menos frecuentes.  

Trucos caseros para cuidar los pies El tener unos pies perfectos, libres de callos, durezas y talones agrietados no es solamente exclusivo de quienes disponen de tiempo y dinero para realizarse pedicuras frecuentes. Tú también puedes lucir unos pies bonitos siguiendo estos truquitos:

Baño caliente de pies. Al menos una vez por semana realiza un baño de pies. Sumérgelos en agua caliente con sal gorda durante al menos media hora.Este sencillo tratamiento hará que notemos los pies mucho más descansados y relajados.

Baño de pies con agua caliente y agua fría. Para complementar el baño anterior es bueno que cada semana realicemos el baño caliente durante unos minutos y seguidamente alternarlo con un baño de agua fría, esta operación se realizará durante tres o cuatro veces. ¿Para qué sirve hacer esto? El alternar un baño de agua caliente con agua fría mejora la circulación de los pies. Además si al agua le añadimos unas gotas de limón evitaremos su mal olor.

Piedra pómez. Es un elemento indispensable para el cuidado de los pies. Esta roca volcánica de baja densidad y elevada porosidad, que podemos encontrar en supermercados, es fundamental para conseguir unos pies perfectos. Una vez por semana, después del baño caliente de pies, debemos raspar, con esta piedra, aquellos puntos de los pies donde se suelen formar durezas o callos (talones, zonas de fricción, etc).

Masajes. Masajear los pies todas las noches ayudándonos de una crema hidratante o de aceites aromáticos evita las durezas y aporta relajación. El masaje se ha de realizar con las dos manos y en movimientos circulares aportando un poco de presión sobre los pies.

Andar descalzo, hacer rotaciones de tobillos y andar de puntillas son algunos de los ejercicios que se consideran fundamentales para fortalecer los pies.

Pies limpios y secos. Para que no se produzcan hongos es muy importante que los pies se encuentren siempre bien secos. ¡No lo olvides!

Exfoliar los pies.Una vez por semana, realizar la exfoliación de los pies con nuestro exfoliante natural (Pincha aquí para ver exfoliantes naturales). Con todos estos pequeños rituales que no suponen mucho tiempo ni dinero podemos lucir este verano unos pies perfectos y libres de durezas y callosidades.